La fama - Enrique Anderson Imbert

Enrique Anderson Imbert nació en Córdoba, Argentina en 1910. Falleció en el año 2000.

Fue escritor, ensayista y profesor universitario.

Su obra:

Crítica literaria: La flecha en el aire, Tres novelas de Payró con pícaros en tres miras, Ibsen y su tiempo, Ensayos, El arte de la prosa en Juan Montalvo, Estudios sobre escritores de América, Historia de la literatura hispanoamericana, La crítica literaria contemporánea, Los grandes libros de Occidente y otros ensayos, Los domingos del profesor, La originalidad de Rubén Darío, Genio y figura de Sarmiento, Una aventura amorosa de Sarmiento, Estudios sobre letras hispánicas, El realismo mágico y otros ensayos, Las comedias de Bernard Shaw, Los primeros cuentos del mundo, Teoría y técnica del cuento, La prosa: modalidades y usos, Nuevos estudios sobre letras hispanas, Mentiras y mentirosos en el mundo de las letras, Modernidad y posmodernidad, Escritor, texto, lector.

Narrativa (novelas y cuentos): Vigilia, El mentir de las estrellas, Las pruebas del caos, Fuga, El grimorio, El gato de Cheshire, El estafador se jubila, La locura juega al ajedrez, La botella de Klein, Dos mujeres y un Julián, El tamaño de las brujas, Evocación de sombras en la ciudad geométrica, El anillo de Mozart, ¡Y pensar que hace diez años!, Reloj de arena, Amorío (y un retrato de dos genios), La buena forma de un crimen, Historia de una Rosa y Génesis de una luna, Consenso de dos, El libro de los casos.


La fama

El poeta la vio pasar, aprisa; y aprisa corrió tras ella y se quejó:
—¿Y nada para mí? A tantos poetas que valen menos ya los has distinguido: ¿y a mí cuándo?
La Fama, sin detenerse, miró al poeta por encima del hombro y contestó sonriéndole mientras apresuraba la carrera:
—Exactamente dentro de dos años, a las cinco de la tarde, en la Biblioteca de la Facultad de Filosofía y Letras, un joven periodista abrirá el primer libro que publicaste y empezará a tomar notas para un estudio consagratorio. Te prometo que allí estaré.
—¡Ah, te lo agradezco mucho!
—Agradécemelo ahora, porque dentro de dos años ya no tendrás voz.


8 comentarios:

Luis Eduardo Gil Carribale dijo...

La idea es buena, pero no me gustó el remate. Si se lo acaba de agradecer, ¿para qué le dice que lo haga ahora? Me parece que mejor hubiese quedado: Haces bien en hacerlo ahora, porque...

Gladis Lopez Riquert dijo...

Genial...y triste! Muy bueno

Claudia Cortalezzi dijo...

Tenés razón,Luis.
De todos modos, Anderson Imbert era un genio.
¡Gracias por el comentario!

Y gracias, Gladis.
Un beso
Clau

María Fernanda Castilla dijo...

Si, era y es un genio. Gracias por recordármelo.

María Fernanda Castilla dijo...

Si, era y es un genio. Gracias por recordármelo.

Anónimo dijo...

Muy biiien

Anónimo dijo...

me explican porque dice que en dos años no va a tener vos......??????

Claudia Cortalezzi dijo...

Hola.
Se supone que debe agradecerle ahora, porque en dos años ya no podrá hacerlo.
La idea es que en dos años estará muerto, según mi lectura.
Saludos
Claudia